El aceite de cáñamo con CBD es conocido por influir en el sistema endocannabinoide (SEC) del cuerpo. A través de este sistema, parece tener efectos sobre diversas molestias y, en algunos casos, incluso sobre enfermedades graves. Según muestran las investigaciones actuales, el cannabidiol (CBD) podría incluso tener un impacto en la enfermedad de Parkinson. ¿Cómo? Estas son cinco formas en las que el aceite de CBD de cáñamo podría ayudar en el tratamiento del Parkinson:
CBD y la enfermedad de Parkinson
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo de larga duración. Esto significa que afecta a las neuronas (nervios) del cerebro y del sistema nervioso central. Como probablemente ya sepas, el Parkinson afecta principalmente al sistema motor, dificultando los movimientos suaves y, en muchos casos, provocando temblores constantes. Sin embargo, los síntomas no motores también pueden volverse más frecuentes a medida que la enfermedad progresa, dando lugar a problemas motores y mentales permanentes.
Dado que la comunidad médica aún no conoce una cura para el Parkinson, muchos pacientes buscan alivio en alternativas complementarias, a menudo basadas en experiencias anecdóticas o recomendaciones de otros pacientes. No obstante, los investigadores han demostrado científicamente que los cannabinoides del cáñamo podrían desempeñar un papel importante en la reducción de ciertos síntomas del trastorno. En particular, el cannabinoide más popular, el cannabidiol (CBD), muestra el mayor potencial frente al Parkinson. Según la investigación, el aceite de CBD de cáñamo podría:
Reducir el dolor, la rigidez y la inflamación
En primer lugar, sabemos que los pacientes con Parkinson suelen sufrir temblores. Sin embargo, la rigidez muscular también es un síntoma muy común de la enfermedad. En otras palabras, el trastorno puede dificultar la relajación o el estiramiento de los músculos y aumentar la tensión. No obstante, los estudios han demostrado que el aceite de CBD podría reducir de forma significativa este tipo de rigidez y el dolor asociado.
Además, sabemos que el CBD posee potentes propiedades antiinflamatorias a nivel articular. Esto se ha demostrado en diversos estudios y podría ayudar a reducir el dolor y la rigidez en personas con Parkinson. En un estudio de 2011 realizado en ratas, por ejemplo, los investigadores descubrieron que el cannabidiol podía ayudar a reducir la inflamación, gracias a su efecto único sobre los receptores del dolor y la forma en que estos responden a los estímulos.
Mejorar el sueño en personas con Parkinson
Como muchos saben, ciertos cannabinoides pueden tener un efecto muy positivo sobre el sueño. Un fenómeno que ya hemos descrito anteriormente en aceite de CBD para dormir: descubre los mejores productos de cáñamo para un buen descanso nocturno. Un estudio más específico de 2016 analizó directamente el efecto del aceite de CBD sobre el sueño en pacientes con Parkinson, demostrando que el aceite de cáñamo rico en CBD podría mejorar la calidad del sueño en estas personas.
Actuar como antipsicótico
Además de los síntomas físicos, el Parkinson también puede provocar alucinaciones, ilusiones, paranoia o delirios. Esto ocurre en aproximadamente el 20 % de los pacientes, y la mayoría comienza a experimentar estos síntomas psicóticos en fases más avanzadas de la enfermedad.
Lamentablemente, algunos fármacos utilizados para tratar los síntomas físicos del Parkinson pueden aumentar el riesgo de desarrollar estos episodios psicóticos. Sin embargo, esta investigación en pacientes con Parkinson que presentaban síntomas psicóticos demuestra que el CBD puede reducir de forma significativa estos síntomas asociados a la enfermedad.
Mejorar la calidad de vida
Como puedes imaginar, la enfermedad de Parkinson tiene un gran impacto en la calidad de vida del paciente. Evidentemente, los síntomas físicos desempeñan un papel importante, ya que los temblores, la rigidez, los problemas de equilibrio y la lentitud de movimientos afectan al día a día. No obstante, muchos pacientes también sufren consecuencias emocionales y psicológicas derivadas de la enfermedad.
Gracias a un estudio in vivo controlado con placebo realizado en 2017, sabemos que el CBD también podría ayudar en este aspecto. Los participantes que, sin saberlo, recibieron el tratamiento con cannabidiol informaron de una mejora notable en su calidad de vida.
Ralentizar la progresión del Parkinson
Por último, los investigadores que estudiaron las propiedades neuroprotectoras del CBD en el Parkinson descubrieron que las potentes propiedades antioxidantes del cannabidiol podrían ayudar a ralentizar la progresión de la enfermedad. En este estudio, los científicos también confirmaron la capacidad del cannabinoide para reducir síntomas físicos como el dolor y la lentitud de movimientos.
Sin duda, aún queda mucho por descubrir sobre la eficacia del CBD frente a enfermedades como el Parkinson. No obstante, estos estudios muestran que puede valer la pena considerar una alternativa natural como complemento —o en algunos casos como apoyo— a los tratamientos tradicionales. Ten en cuenta que este artículo tiene fines exclusivamente educativos y no sustituye el asesoramiento médico profesional.