En los últimos años, el CBD ha ganado cada vez más atención, especialmente por sus posibles propiedades calmantes, de apoyo al sueño y antiinflamatorias. Muchos adultos utilizan el CBD para aliviar molestias como el estrés, los problemas de sueño o el dolor. Cada vez más padres se hacen la misma pregunta: ¿es el aceite de CBD seguro para los niños y cuándo puede ser apropiado?
En este artículo descubrirá qué dice actualmente la ciencia sobre el CBD para niños, para qué afecciones se ha investigado, en qué debe fijarse al comprar productos de CBD y cuándo es imprescindible consultar a un médico.
¿Qué es exactamente el CBD?
El CBD (cannabidiol) es un compuesto natural extraído de la planta de cáñamo. A diferencia del THC, el componente psicoactivo del cannabis, el CBD no produce efectos intoxicantes. Interactúa con el sistema endocannabinoide del organismo, que participa en procesos como el sueño, el estado de ánimo, las respuestas inflamatorias y la regulación del estrés.
El aceite de CBD o las gotas de CBD para niños suelen elaborarse a partir de cáñamo con menos del 0,2 % de THC (1). Por ello, se consideran no psicoactivos y, en principio, legales en la Unión Europea, siempre que cumplan los requisitos de calidad y pureza.
¿Cuándo puede considerarse el CBD para niños?
La investigación sobre el CBD en niños todavía se encuentra en una fase inicial. No obstante, los primeros indicios científicos sugieren que el aceite de CBD puede tener un efecto de apoyo en determinadas afecciones. Se ha estudiado especialmente en casos de:
Epilepsia
Existen datos científicos sólidos en niños con epilepsia resistente al tratamiento. El medicamento aprobado Epidyolex (Epidiolex) contiene cannabidiol purificado y se utiliza en formas graves como el síndrome de Dravet y el síndrome de Lennox-Gastaut. Los estudios muestran que puede reducir significativamente la frecuencia de las crisis (2).
Ansiedad y estrés
Algunos estudios indican que el CBD puede ayudar a reducir la ansiedad, por ejemplo en la fobia social o el trastorno de estrés postraumático (TEPT) (3). Además, algunos padres informan que sus hijos duermen de forma más tranquila o parecen más relajados tras el uso de aceite de CBD. Sin embargo, estas observaciones no están plenamente demostradas y siempre deben realizarse bajo supervisión médica.
Problemas de sueño
Dado que el CBD puede tener un efecto calmante sobre el sistema nervioso, a veces se utiliza en casos de trastornos del sueño. Las primeras investigaciones apuntan a posibles mejoras en la calidad del sueño, especialmente cuando la inquietud o la ansiedad interfieren con el descanso (4).
Trastornos del espectro autista
En estudios de pequeño tamaño, algunos niños con autismo mostraron mejoras en el comportamiento, la comunicación y el sueño. Sin embargo, estos resultados se consideran preliminares, ya que faltan estudios amplios a largo plazo (5).
¿Qué productos de CBD son adecuados para niños?
Si los padres deciden, tras consultar con un médico, utilizar un producto de CBD, la elección debe ser especialmente cuidadosa. Las formas más habituales son:
Aceite de CBD
- La forma más conocida y utilizada.
- Suele administrarse en gotas debajo de la lengua (vía sublingual) o mezclado con una bebida.
- Fácil de dosificar, aunque el sabor terroso puede resultar desagradable para algunos niños.
CBD en alimentos (por ejemplo, gominolas de CBD)
- Fáciles de tomar y generalmente agradables al gusto.
- Importante: los productos para niños deben ser bajos en azúcar y completamente libres de THC.
Cosmética con CBD o parches de CBD
- Para uso externo, por ejemplo en molestias localizadas.
- Administran el CBD a través de la piel (vía transdérmica), sin necesidad de ingerirlo.
Consejo: elija únicamente productos con un certificado de análisis (COA) que confirme el contenido de CBD, la pureza y los niveles de THC.
En qué deben fijarse los padres
- Calidad y pureza
Opte por productos elaborados con cáñamo de cultivo ecológico y libres de pesticidas, metales pesados y residuos de disolventes (6).
- Contenido de THC
Los productos de CBD para niños no deben contener THC. El límite legal máximo en la UE es del 0,2 %.
- Dosificación correcta
No existe una dosis estándar para niños. La dosificación debe ser individual y establecerse siempre bajo supervisión médica. Una cantidad excesiva puede provocar cansancio, diarrea o cambios en el apetito.
- Interacciones medicamentosas
El CBD puede influir en la acción de determinados medicamentos, ya que puede inhibir enzimas hepáticas. Si su hijo toma medicación de forma regular, el médico debe estar informado del uso de CBD.
- Estado de la investigación
Aunque el CBD ha sido ampliamente estudiado en adultos, faltan datos a largo plazo en niños. Por ello, siempre es necesaria la precaución.
¿Es seguro el aceite de CBD para niños?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el CBD se considera “generalmente bien tolerado y con un perfil de seguridad favorable” (7).
Los efectos secundarios conocidos suelen ser leves y temporales, como:
- Cansancio o somnolencia
- Diarrea
- Disminución del apetito
- Náuseas
- Erupción cutánea (rara)
Los efectos adversos graves se observaron principalmente a dosis altas, especialmente con CBD de grado médico administrado en combinación con otros fármacos.
Situación legal en Europa
En la Unión Europea, el CBD derivado del cáñamo es legal siempre que el contenido de THC sea inferior al 0,2 %. No obstante, la normativa nacional puede variar:
En Alemania y los Países Bajos, la venta de productos de CBD es legal siempre que no se realicen afirmaciones medicinales.
Los medicamentos como Epidyolex solo están disponibles con receta médica.
Cómo elegir el aceite de CBD adecuado para niños
Si busca un aceite de CBD de alta calidad para niños, debe cumplir los siguientes criterios:
- Certificado de análisis: pruebas de laboratorio independientes sobre pureza y contenido de CBD/THC.
- Cáñamo ecológico: sin pesticidas ni aditivos sintéticos.
- Dosificación transparente: indicación clara de la cantidad de CBD por gota.
- Buena tolerancia: sin aromas artificiales ni alérgenos comunes.
- Fabricante fiable: experiencia demostrable, valoraciones positivas e información clara del producto.
Conclusión: el uso responsable es fundamental
El CBD puede ofrecer apoyo a niños con determinados problemas de salud, especialmente epilepsia, estrés o trastornos del sueño. Sin embargo:
- No sustituye un tratamiento médico.
- Su uso debe realizarse siempre bajo supervisión médica.
- La calidad, la pureza y la dosificación son clave para la seguridad.
Siguiendo estos principios, los padres pueden utilizar el CBD de forma responsable y asegurarse de que sea un complemento útil y no una automedicación sin control.
Fuentes
- Oficina Federal Suiza de Seguridad Alimentaria y Veterinaria (FSVO). Cannabidiol – Hoja informativa.